Ir directamente al contenido

Milanesa Napolitana en Pedregalejo: crujiente por fuera, jamón y queso por dentro

Hay platos que triunfan porque no intentan ser complicados. La milanesa napolitana es uno de ellos: una base de carne empanada y crujiente, cubierta de jamón, queso fundido y salsa de tomate, que gusta prácticamente a todo el mundo desde la primera cucharada.

En Baroja 2, en Pedregalejo, la preparamos siguiendo la receta clásica, sin atajos ni ingredientes de sustitución, y está en carta durante todo el año.

De Italia a Argentina, y de ahí a toda la mesa española

La milanesa nació en Italia como la clásica "cotoletta alla milanese": carne empanada y frita, sencilla y directa. Fue la emigración italiana a Argentina y Uruguay la que popularizó el término "milanesa" tal y como lo conocemos hoy, y fue también en Sudamérica donde nació la variante "napolitana": la misma base empanada, pero coronada con salsa de tomate, jamón y queso fundido al horno.

Ese añadido, aparentemente sencillo, es lo que convirtió una receta ya de por sí popular en un plato todavía más contundente y festivo, perfecto para compartir mesa.

Qué lleva una milanesa napolitana de verdad

La clave de una buena milanesa napolitana está en no perder el equilibrio entre sus capas:

  • Base de carne empanada, frita hasta quedar crujiente por fuera y jugosa por dentro.
  • Salsa de tomate, con el punto justo de acidez para no empachar.
  • Jamón, en una capa generosa, no simbólica.
  • Queso fundido, gratinado al horno hasta dorarse.
  • Orégano, el toque final que redondea el sabor.

El error más habitual al prepararla es gratinarla tanto tiempo que el empanado de debajo pierde su textura crujiente. El punto exacto está en que el queso se funda y dore por encima sin que la base se reblandezca.

Por qué cuidamos tanto el punto de fritura

Antes de que llegue el tomate, el jamón y el queso, todo depende de la base: si el empanado no queda crujiente desde el primer momento, ningún relleno lo arregla después. En Baroja 2 freímos la carne al punto justo, para que aguante bien el peso del resto de ingredientes y el gratinado final sin perder su textura.

El momento del corte

Detalle del corte de la milanesa napolitana con queso fundido, Baroja 2 Pedregalejo

Si algo caracteriza a una buena milanesa napolitana es ese momento en que el queso se estira al cortarla. Es la señal de que el gratinado ha quedado en su punto, ni seco ni aguado, y de que debajo hay una base que sigue crujiente pese al calor del horno.

Preguntas frecuentes sobre la milanesa napolitana

¿La milanesa napolitana lleva jamón cocido o serrano?

La versión clásica lleva jamón cocido (york), que se funde mejor con el queso y la salsa de tomate sin aportar un sabor demasiado intenso que compita con el resto de ingredientes.

¿Es lo mismo que una milanesa a la napolitana argentina?

Sí, es el mismo plato. El nombre completo "milanesa a la napolitana" se popularizó en Argentina y Uruguay, y hoy se conoce indistintamente como milanesa napolitana en la mayoría de cartas.

¿Se puede pedir sin jamón?

Consúltanoslo directamente en sala, adaptamos el plato cuando es posible según disponibilidad.

¿Dónde probarla?

Nos encontrarás en Av. Pío Baroja 2, en pleno Pedregalejo, a pie de playa. Abrimos de miércoles a domingo, en horario de comidas y cenas. La milanesa napolitana viene acompañada de patatas fritas y es de esos platos que rara vez dejan hueco para el postre.

Puedes ver el resto de nuestra propuesta gastronómica en nuestra carta completa, incluido nuestro cachopo, ganador del Premio al Mejor Cachopo de Andalucía, nuestra fabada asturiana y nuestra ensaladilla rusa de gambas.

Ven a probarla a Pedregalejo

Ver la carta completa
← Volver al blog